Jario y Pantoja celebra con fe sus fiestas patronales

Las fiestas patronales en Jario y Pantoja se vivieron con profunda fe, trabajo comunitario y alegría compartida, en una celebración dedicada a la Virgen María que reunió a familias enteras y reafirmó la identidad y tradición de esta comunidad de Tierra Caliente.
Las vísperas: la fe comienza de madrugada
Las actividades arrancaron desde la madrugada del sábado 24 de enero. Cerca de las 3:00 de la mañana, una cuadrilla conformada por jóvenes y señores partió rumbo a Luvianos, Estado de México, para realizar el tradicional corte de la rama de ocote, uno de los rituales más simbólicos de las fiestas patronales en Jario y Pantoja.
Con entusiasmo y compromiso, los participantes seleccionaron las mejores ramas, que más tarde fueron recibidas con alegría por la comunidad. Los padrinos de la rama entregaron un presente a los cortadores como muestra de agradecimiento por preservar esta tradición que pasa de generación en generación.
Posteriormente, la Cuadrilla de la Rama de Ocote decoró la capilla de la Virgen María, impregnando el recinto de aroma a monte, color verde y profundo simbolismo religioso.
Danzas, cuelga y ambiente festivo
Ese mismo sábado por la tarde se realizó la tradicional cuelga, mientras que por la noche las danzas de Las Pastorcitas y Los Tecuanes llenaron de música, aplausos y orgullo el corazón de Jario y Pantoja, confirmando que la tradición en Tierra Caliente sigue viva.
El día grande: mañanitas y comida comunitaria
El domingo 25 de enero, alrededor de las 5:00 de la mañana, decenas de colonos se congregaron para cantarle Las Mañanitas a la Virgen María. Al finalizar, se compartió chocolate caliente y pan en un ambiente de fe y convivencia.
Durante la mañana continuaron las danzas tradicionales, acompañadas por música en vivo. En la casa del comisario Reynaldo Orozco Jurado, coordinador general de la festividad, familias enteras se organizaron para preparar alimentos que fueron ofrecidos de manera gratuita a toda la población, fortaleciendo el sentido comunitario.
Procesión que une al pueblo
La misa se celebró a las 3:00 de la tarde y, a las 5:30, dio inicio la solemne procesión por las principales calles de la comunidad. Destacó la participación del coordinador general del Ayuntamiento de Pungarabato, Ángel de Jesús Mercado Pérez, quien acompañó el recorrido con respeto y cercanía.
Al regresar a la capilla, se realizó la tradicional metida de escoba, donde mujeres zapatearon con fervor en honor a la Virgen. La danza de Los Tecuanes arrancó aplausos y emoción entre los asistentes.
Guanancha y cierre espectacular
Uno de los momentos más esperados fue la guanancha, donde se lanzaron cientos de artículos al público, provocando sonrisas entre niños y adultos. La música de Fuerza 4 puso a bailar a la gente, seguida del encendido del castillo pirotécnico y la quema de toritos de fuego, que iluminaron el cielo de Jario y Pantoja.
Con estas fiestas patronales, Jario y Pantoja no solo celebró a la Virgen María, sino que reafirmó su fe, su identidad y la fuerza de una comunidad unida que mantiene vivas sus tradiciones.
