Destituyen a secretaria de Cultura tras protestas por homenaje

La destitución de la secretaria de Cultura de Guerrero, Aída Melina Martínez Rebolledo, quedó pactada para antes del 2 de diciembre, luego de protestas culturales Guerrero en rechazo al homenaje a Rubén Figueroa, considerado un agravio a la memoria histórica del estado.
Destitución por el homenaje a Rubén Figueroa
La decisión del Gobierno estatal llega tras una semana de tensión social provocada por el homenaje institucional a Rubén Figueroa Figueroa, personaje señalado por su responsabilidad en violaciones graves a derechos humanos durante la Guerra Sucia. El acto, organizado desde la Secretaría de Cultura, provocó indignación inmediata entre creadoras, colectivos independientes, docentes y familias que han exigido por décadas verdad y justicia.
Este martes, la presión derivó en un acuerdo que cambió el panorama político-cultural del estado. Durante una reunión en la Secretaría General de Gobierno, el subsecretario de Desarrollo Político, Francisco Rodríguez Cisneros, adelantó a representantes del movimiento cultural que la destitución secretaria de Cultura se concretará antes del 2 de diciembre, fecha emblemática por el aniversario luctuoso de Lucio Cabañas.
Comunidades artísticas mantienen postura firme
Al encuentro asistieron integrantes de las Comunidades Culturales del Estado —entre ellos Azul Ramos, Emiliano Aréstegui, Alfonso Pérez Vicente, Manuel Maciel y Hugo de la Rosa— junto a voceras del movimiento contra el homenaje, como Diana Itzel Hernández. Todos coincidieron en que no se trataba de un pleito administrativo, sino de un tema de memoria y dignidad para Guerrero.
Ahí entregaron la “Carta por la defensa del derecho a la cultura en Guerrero”, documento que ya suma 385 firmas de creadoras, artistas y ciudadanía. El texto exige dos puntos: la destitución secretaria de Cultura Aída Melina Martínez Rebolledo y una disculpa pública por parte del Gobierno del Estado.
Rodríguez Cisneros confirmó que ambas acciones serán cumplidas antes del martes. “Solo después de eso se abrirá una convocatoria horizontal para definir una agenda cultural común,” detallaron las y los asistentes.
Hacia una agenda cultural sin imposiciones
Los colectivos aclararon que ninguna de las personas presentes propondrá nombres para ocupar la titularidad de Cultura. La intención, dijeron, es evitar suspicacias y permitir que las comunidades artísticas participen en un proceso transparente, sin intereses personales ni líneas gubernamentales.
Para muchas y muchos creadores de Chilpancingo, Tlapa, Acapulco y municipios de Tierra Caliente —que han visto cómo la cultura suele usarse como moneda política— este compromiso representa un cambio importante. Las protestas culturales Guerrero surgieron desde barrios, colectivos barriales, talleres autogestivos y casas de arte comunitario, lugares donde la memoria de la Guerra Sucia sigue viva en relatos familiares.
En redes, el anuncio provocó alivio entre sectores que consideraron el homenaje a Figueroa un retroceso histórico. La remoción de Martínez Rebolledo se interpreta como un mensaje de que la participación ciudadana puede mover decisiones institucionales, sobre todo en un estado donde las heridas del pasado aún duelen y se discuten en cada asamblea, en cada taller y en cada calle.
La destitución pactada y la disculpa pública marcarán un precedente para Guerrero: la cultura no puede construirse sin memoria, y la memoria solo avanza cuando la comunidad levanta la voz.
